Hay veces que realmente no sé qué escribir, me dejo llevar por las banalidades de la vida y soy otra, no pienso como debería normalmente hacerlo, quizá sea un alter ego que voy dejando regado en cada persona que conozco. Eso suele pasarme mucho.
Cuando empiezo a cuestionarme sobre las realidades de la vida, dejo aflorar mi estilo de pensar, estilo de pensar que surgió hace más o menos 12 años.
Hace 12 años conocí lo que llevaría a los extremos, lo que forjaría (incluso más que la escuela) cualquier percepción de la vida, de las personas y reconsideraría lo relevante en el camino de cualquier ser humano. Cualquiera podría servirle a la comunidad, lógicamente nuestro espíritu “altruista” nos obliga a hacerlo, pero ¿cuántos lo hacemos realmente sin esperar nada a cambio? yo creo que pocos. Es esta una de las características que nos diferencia del resto de las personas.
¿Que si hay otras entidades que lo hacen por neto altruismo y sin esperar nada a cambio? claro que lo hacen, por supuesto, no es exclusividad del escultismo, lo cual me parece perfecto. Pero, ¿cuántas de estas comunidades llevan haciéndolo por más de 100 años? pocas. Es eso lo que a diario me motiva a expandir este movimiento a que sea en el bus, en la universidad, en el trabajo, donde sea, no deje escapar ni una sola vez mi estridente voz dando a conocer cuanto antes que el escultismo cambia la vida, no estrictamente en el sentido romántico de la palabra sino también en el sentido espiritual y práctico.
No es una campaña publicitaria, aunque si llega a alguien en el momento oportuno y quiere descubrir realmente qué es ser scout, qué beneficios trae para la vida, si quiere dejar los prejuicios a un lado de que los scouts son quienes van por la calle vendiendo rifas con una pañoleta y pantalones cortos, si quiere ir más allá y comprobar con sus propios ojos lo que hace el movimiento por los ciudadanos, atrévase, no deje nada por delante, haga méritos y lo esperamos en el grupo scout más cercano a su localidad, no importa la ciudad o el país, porque para eso es el movimiento de jóvenes más grande del mundo.
Criticar es fácil, comprobar con sus propios medios que estaba en el error por cuestionar sin saber, no tanto.


Revolución!
ResponderSuprimirSabes Diana, yo no creo que el punto esté propiamente en no esperar nada a cambio. Lo que pasa es que hay que tener una visión mas amplia del asunto, y saber que no necesariamente lo que se recibirá es directo.
ResponderSuprimir¿A que me refiero?, a que el truco está en querer construir sociedad. A que las personas aprendan que hay una forma diferente de vivir la vida. A cambiarnos nosotros, para con el ejemplo cambiar al vecino, y que cual bola de nieve eso termine en el inevitable cambio social que tanto necesitamos.
En realidad eso no es suficiente, se necesita personas que trabajen de lleno en reforzar estos cambios en otros niveles, pero eso es otro cuento, el primer paso es este.
Pero la verdad, no creo que el "truco" del escultismo, o su mayor estandarte debiera ser lo de ayudar al prójimo sin esperar nada a cambio, porque esa es solo una pequeñísima parte. Un cuento es eso de "quien no vive para servir, no sirve para vivir", pero otro es que nuestras decisiones, diarias, cotidianas, afectaran no solo nuestras vidas sino las vidas de muchas personas. Y ahí es donde entra el escultismo, que ayuda a crear criterio, a ver la vida desde un punto de vista crítico pero al tiempo entendiendo social, y así construir personas que día a día, sus decisiones irán creando un camino, un planeta, del que nos sintamos orgullosos